Sarah Sellers: La enfermera que fue segunda en el Maratón de Boston

Sarah Sellers: La enfermera que fue segunda en el Maratón de Boston

Por Matías Córdova Yukich

El frío, la lluvia y el viento que azotó a la ciudad de Boston mientras se realizaba su edición 2018 del maratón en abril de ese año fue un ingrediente más para lo inusual de la carrera que celebraba su 122° edición. Por primera vez en más de 30 años los primeros lugares no fueron atletas africanos y por primera vez en 33 años una atleta estadounidense se subía a lo más alto del pódium al ganar la local Desiree Linden tras 2h39.54.

Quizás tan mediática como la llegada de Linden fue el arribo de la segunda corredora. La también Local Sarah Sellers de 26 años logró la medalla de plata tras 2h44.04 en su segundo maratón. A diferencia de Linden, que ha ido a los dos últimos Juegos Olímpicos en la prueba de los 42k y está dedicada al atletismo, Sellers es enfermera anestesista.



En el colegio Sarah Sellers era atleta de fondo, siguiendo con su gusto por el deporte de resistencia una vez que entró a estudiar medicina en la Universidad Estatal de Weber en Ogden Utah, siendo elegida la mejor deportista de la universidad el año 2012, período en que ya completaba los 10 mil metros planos en 32m51.

Durante el año 2017 el hermano de Sellers, Ryan Callister le había comentado que tenía la marca para postular en el Maratón de Boston 2018 gracias a su registro de 2h47.30 en el maratón de Saint George´s en Estados Unidos, por lo que Sarah quiso inscribirse y desafiarlo a ver quien era el primero en llegar. El problema era que Sellers necesitaba una prueba de 42k para correr y hacer menos de 3h35 para anotarse en el major. Sellers se inscribió en el maratón de Huntsville en Estados Unidos, resultando ganadora en su debut en la distancia tras 2h44.27 a más de 15 minutos del segundo lugar.



La marca le permitió entrar al Maratón de Boston 2018 con más de 50 minutos por debajo del tiempo que le exigía la organización para su rango etario (bajo 3h35), previo pago de su inscripción de 185 dólares. La organización, al ver su marca de presentación, la invitó a partir con las mujeres elites en vez que con la masa de corredores amateurs, llevando su apellido impreso en su número y largando 30 minutos antes.



El día de la carrera, las condiciones climáticas fueron adversas, teniendo lluvia, viento en contra y frío desde el primer metro de la competencia, retratando Sellers que la situación era como estar adentro de una lavadora. A medida que transcurría el evento, las grandes favoritas, las atletas africanas, iban retirándose del maratón o peleando puestos secundarios, lo que sirvió para que atletas locales de a poco fueran colándose en puestos de avanzada.

Con un cortaviento de su auspiciador Brooks, y tras 2h39 la estadounidense Desiree Linden terminó ganando el Maratón de Boston, acaparando la prensa y portadas de periódicos por su hazaña. A los 5 minutos, la también local Sarah Sellers llegó a la meta de su segundo maratón. Su objetivo previo a la partida era llegar entre las 15 mejores, por lo que al cruzar la meta preguntó a los organizadores sobre la posición que había conseguido, recibiendo con sorpresa que lograba el segundo lugar de la general tras 2h44.04, mejorando su mejor registro en la distancia. Además, lograba ganarle a su hermano quien terminaría en 2h48.20 los 42k.

Sellers tuvo que retirar su ropa de guardarropía y luego cumplir el estricto protocolo de los deportistas que logran subirse al pódium en un major, el que implica controles de dopaje, conferencia de prensa y la premiación donde se llevó un cheque por 75 mil dólares, algo que ella nunca había experimentado. La conferencia de prensa, a diferencia de sus otras compañeras de pódium que vestían prendas de sus auspiciadores, la hizo con la camiseta oficial que reciben todos los inscritos en la Expo los días previos al evento. “Siento que todavía me queda mucho por demostrar”, detalló la atleta que posterior a su gran hazaña en Boston conseguiría el respaldo de la marca de calzado Altra.



Su marca de 2h44 la siguió mejorando gracias a sus 2h36.37 en New York 2018 y luego sus 2h31.49 en Chicago 2019. Aunque logró rebajar su registro en el maratón, sus puestos fueron bien lejanos a lo logrado en el major de abril, llegando en 18° y 12°. El año 2019 volvería al Maratón de Boston un año después de haberse subido al pódium. Nuevamente estuvo en el grupo de elite, pero lo que no se repitió fue el clima, dado que les jugaría a favor a los cerca de 26 mil atletas al presentarse una jornada sin lluvia ni viento y tampoco se repitió el lugar que obtuvo, ya que, aunque Sellers terminaría casi 8 minutos por debajo de lo logrado el año anterior al conseguir una marca de 2h36.42, finalizaría en el puesto 19°. Para lograrlo, tuvo que congeniar su trabajo de enfermera con su vida de deportista semi pro, debiendo levantarse a las 4 de la mañana para realizar el primer turno deportivo y luego realizar la segunda jornada finalizando su día laboral.



No dejando de lado su labor en la medicina, Sarah Sellers, con 28 años, se presentó en febrero en Atlanta en los Trials de maratón de Estados Unidos para buscar a las 3 atletas que representarían a su país en la prueba de 42k de los Juegos Olímpicos de Tokyo. De las 390 atletas finalistas, varias de ellas dedicadas a tiempo completo a la disciplina, Sellers logró el puesto 11° luego 2h31.48, lo que significa su actual mejor registro en la prueba de Filípides. “Hay que ser feliz y orgullosa con el progreso que estoy teniendo” dice la deportista que se niega a dejar su trabajo en la salud y tiene como anhelo bajar la barrera de las 2h30 en los 42k.

Date

2020-05-15

Category

Competencias, Noticias

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