Roberto Echeverría: El último chileno en ganar el Maratón de Santiago

Roberto Echeverría: El último chileno en ganar el Maratón de Santiago

12 años ya han pasado desde la última vez que un chileno ganara el Maratón de Santiago para después ver cómo el contingente africano ha dominado la prueba de 42k más importante del país.

El 6 de abril del año 2008 se celebró la segunda edición del Maratón de Santiago bajo la alianza de Adidas con la productora Prokart, teniendo por primera vez la partida y la meta en el Palacio de la Moneda y un circuito, que se hizo hasta el 2012, que llegaba como punto más alto hasta la Ciudad Deportiva de Iván Zamorano en la comuna de La Reina.



Fueron en total 12.014 los deportistas que se dieron cita a la prueba capitalina sumando las 3 distancias (10, 21 y 42k) que comprendía el evento como es hasta el día de hoy. La distancia máxima contó con 1.115 inscritos y el respaldo de la Federación Chilena de Atletismo (FEDACHI), lo que le daba un valor a la prueba dado que si un atleta lograba bajar la barrera de las 2h18, conseguiría pasajes a los Juegos Olímpicos de Beejing del mismo año.
En la largada estuvo el oriundo de Cunco, IX Región, Roberto Echeverría. Un joven de 32 años que venía de terminar en 2h16.05 el Maratón Santiago Oriente celebrado el año anterior. Entrenado por el olímpico Jorge Grosser, respaldado por el Ejército de Chile y contando con rivales africanos durante el trayecto, el fondista logró ganar la prueba con un extraordinario tiempo de 2h15.37, consiguiendo pasajes directos a la cita olímpica de China y siendo hasta ahora el último chileno en ganar los 42k santiaguinos. Además, Echeverría ha sido el deportista nacional que en los últimos años más se ha acercado al récord nacional de Omar Aguilar de 2h12.19 logrado hace ya 32 años en Rotterdam.



La marca conseguida por Echeverría en Santiago le permitió representar al país en los Juegos Olímpicos de Beejing del año 2008, carrera donde terminaría en la ubicación 49 entre 76 finalistas, con un registro de 2h23.54. La prueba, en la que el keniata Samy Wanjiru establecería el actual récord olímpico de maratón gracias a su triunfo de 2h06.32, contó con condiciones bastantes adversas para conseguir un óptimo tiempo, dado que el calor y la humedad fueron protagonistas desde el primer kilómetro. 19 atletas no terminaron el trayecto.



Desde su triunfo en la capital chilena, Roberto Echeverría se transformaría en el mejor exponente nacional de la disciplina y siendo el único deportista nacional que por largos años terminaría la clásica prueba de Filípides bajo las 2h20.

El año 2009 Echeverría volvería al Maratón de Santiago para revalidar su título de campeón de la prueba, pero tuvo que conformarse con un 4to lugar luego de 2h22.13 y viendo cómo desde dicha edición los deportistas de Kenia, Eritrea y Etiopía se turnaban para quedarse con el primer lugar. El año 2010 Echeverría no pudo terminar los 42k de Santiago y en 2011 terminaría en 2h21.13, pero observando cómo Eugenio Galaz conseguía ser el mejor chileno luego de 2h20.



Los Juegos Olímpicos de Londres 2012 abrieron el apetito de Roberto Echeverría para estar por segunda vez en el Maratón de la cita de los 5 anillos. La marca mínima que exigía el Comité Olímpico era nuevamente de 2h18. Con el fin de lograr una prueba más plana para ir a buscar la marca, Echeverría prefirió restarse de los 42k de Santiago y tomó avión a Europa para ser de la largada del Maratón de París. 1 minuto y 7 segundos lo separó de estar nuevamente en un Juego Olímpico.

El año 2013 el Maratón de Santiago presentó su nuevo circuito, el que se realizó hasta el 2019 y que no contaba con la dura subida por Avenida Bilbao, sino que presentaba un largo trayecto por Avenida Ossa y Américo Vespucio. Echeverría estuvo en la partida de los 42k capitalinos, siendo el mejor chileno y el 6to general luego de 2h17.41. Pero su mejor marca en el nuevo trayecto de la carrera más importante del país lo consiguió al año siguiente al terminar en 2h16.58, transformándose en el campeón sudamericano del año.



Como antesala de los Juegos Olímpicos de Rio 2016, el año previo se realizaron los Juegos Panamericanos de Toronto, competencia donde Roberto Echeverría junto a Cristopher Guajardo serían los representantes nacionales en la prueba del Maratón. Echeverría no pudo terminar la competencia, pero su presencia en Canadá se hizo más noticiosa no por su abandono en la prueba, sino que por la pelea pública en los comedores de la Villa Panamericana que protagonizó con Guajardo al descubrirse que el segundo había arrojado doping positivo. Ese año, meses después, terminó segundo el Maratón de Punta Arenas en 2h27.

El maratón de los Juegos Olímpicos de Rio 2016 fue el objetivo de un nutrido grupo juvenil de fondistas quienes vieron una opción de clasificación a una cita olímpica al dejar la IAAF la marca de maratón más accesible, siendo ahora 2h19. Dado el conflicto que existía entre la FEDACHI y la Corporación Maratón de Santiago, la prueba capitalina no contaba con el respaldo de la Federación, por lo que, en caso de hacerse en esa prueba una marca mínima, no sería reconocida. Por ende, la FEDACHI en tiempo récord organizó un maratón que tuviera las exigencias mínimas para poder, en caso de hacerse las marcas, ser validadas y poder ir a los Juegos Olímpicos. La ciudad fue Temuco en la IX Región. Roberto Echeverría se sentía en casa corriendo, pero no pudo terminar la competencia y vio cómo Victor Aravena ganaba la prueba con 2h16.19 logrando boletos a Brasil y Daniel Estrada y Enzo Yáñez también conseguían, hasta ahora, pasajes al terminar en 2h17.29 y 2h17.34.


Echeverría tenía hasta finales de mayo para mejorar los 2h17.34 de Yáñez e ir a sus segundos Juegos Olímpicos. El calendario ya avanzaba y las pruebas para conseguir el registro se esfumaban. A mediados del mayo se veía Lima como la segunda y última opción para conseguir la clasificación olímpica. En suelo peruano logró terminar la competencia pero lejos de la marca mínima que se exigía. 2h33.50 fue su resultado.

Roberto Echeverría se despediría del maratón competitivo y saltaría a los cerros a practicar Trailrunning, siendo hoy en día de los mejores exponentes nacionales en la disciplina, viéndose en lo más alto del pódium en las competencias en las que se anota. Misma acción han tomado exponentes de los 42k en asfalto como lo fueron Eugenio Galaz y Francisco Méndez, aunque este último sigue compitiendo en calle. De hecho fue el mejor nacional en el Maratón de Viña de octubre pasado.

El año pasado Roberto Echeverría estuvo en la largada del Maratón de Temuco, carrera en la que terminó en 2h32.00.

Date

2020-04-28

Category

Competencias, Noticias

Feedback

[contact-form-7 404 "Not Found"]