La primera mujer en ganar el Maratón olímpico

La primera mujer en ganar el Maratón olímpico

Hasta el año 1984 las mujeres estaban excluidas de participar en la prueba del maratón en los Juegos Olímpicos. De hecho, esa prueba no existía para ellas, a diferencia de los hombres que desde su primera edición en la era moderna, en Atenas 1896, contaban en su nutrido calendario de actividades con la clásica prueba de Filípides.

Se argumentaba como razón para excluirlas el que la prueba de desafiar los 42 kilómetros y 195 metros era muy duro para ellas y que no iban a estar capacitadas físicamente para completar el desafío. Fue recién en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 que el Comité Olímpico Internacional decidió incorporar la prueba femenina del maratón, dado que día a día eran más las exponentes que se anotaban para competir en los principales maratones del mundo, sumado a los 3 mil metros planos como la distancia más larga que desafiarían en la pista.



Estados Unidos, país que iba a albergar los Juegos Olímpicos, decidió en los meses previos al evento organizar una competencia de maratón para elegir a sus mejores representantes para los 42k. Entre sus anotados estuvo la joven de 27 años Joan Benoit Samuelson, quien venía de ganar el Maratón de Boston del año 1983 con un tiempo de 2h22.43 anotando la mejor marca femenina de maratón a nivel mundial, lo que se sumaba a sus triunfos en Bermuda (debut con 22 años con una marca 2h50.54), Boston 1979, Auckland y un tercer lugar en Boston 1981.

Samuelson terminó ganando la prueba desarrollada en Olympia, Washington, luego de 2:31:04, consiguiendo así boletos para representar a su país en los Juegos Olímpicos.

El 5 de agosto de 1984 pasará a la historia en el deporte mundial al desarrollarse el primer maratón femenino en los Juegos Olímpicos de verano. Fueron 50 las atletas que se dieron cita en el Estadio de la Universidad de Santa Mónica para comenzar la prueba. Entre ellas estaba la chilena Mónica Regonesi, quien junta a Natalia Romero y Erika Olivera han sido las únicas representantes chilenas en los 42k olímpicos.



Siendo el calor y la humedad los grandes protagonistas desde el comienzo de la prueba, Jonait Benoit Samuelson no defraudó a su cartel de favorita y comenzó desde temprano una escapada para liderar la prueba y no soltar la punta hasta la entrada al “Los Angeles Memorial Coliseum” para realizar el trayecto final de la competencia. Para asegurarse de conservar la ventaja que tenía sobre sus rivales, donde estaba la quíntuple ganadora de New York, Grete Waitz o la reciente ganadora de Londres, Ingrid Christiansen, entre otras.

Luego de 2h24.52, la estadounidense se proclamaría como la primera campeona olímpica de maratón, dejando en el segundo lugar, y a más de 1 minuto de diferencia, a la noruega Grete Waitz (2h26.18). La marca fue récord olímpico hasta Sidney 2000, instancia donde la japonesa Naoko Takahasi ganó con 2h23.14. El pódium en Los Ángeles lo completó la deportista Rosa Mota de Portugal luego de 2h26.57. La chilena Mónica Regonesi terminaría en la ubicación número 32, de entre las 44 finalistas tras 2h44.44 (hubo 6 abandonos).

Pero tan mediático como el triunfo Samuelson, fue la llegada que protagonizó la maratonista de Suiza, Gabriela Andersen-Schiess, quien producto de los efectos de las altas temperaturas y, argumentando después que olvidó hidratarse en algunos puntos, entró al estadio olímpico con el cuerpo encorvado estando el cuerpo médico en alerta ante un posible desmayo. Ella, estando lúcida, pedía a los paramédicos que la dejaran terminar la prueba. Finalmente pudo ser finalista de la competencia tras 2h48.42 y ser asistida de inmediato por personal de la salud. Para sorpresa de muchos, y a pesar de sus dramáticos metros finales, no fue la última en llegar.



Luego su triunfo olímpico, Benoit Samuelson se presentó en el Maratón de Chicago del año siguiente, ganando la prueba consiguiendo su mejor registro en un maratón. Logró terminar el recorrido en 2h21.21. La marca estaría a pocos segundos de mejorar el récord del mundo que había establecido el mismo año la noruega Ingrid Kristiansen en Londres al terminar en 2h21.06.



Después de alcanzar su techo deportivo en la “Ciudad de los vientos”, Samuelson comenzó con una seguidilla de lesiones que le impidió seguir en lo más alto del atletismo mundial, debiendo restarse de varias competencias. Pero a pesar de todo, el año 1991 estuvo nuevamente en la partida de Boston, carrera donde ya tenía 2 triunfos, y terminó consiguiendo un cuarto lugar luego de 2h26.54, a poco más de 2 minutos del primer lugar.

El año 2013, y con 56 años, Benoit Samuelson volvió a competir en el Maratón de Boston pero ya no como una atleta de elite sino que como una más de las 25 mil almas que dan vida a la clásica prueba major. La campeona olímpica consiguió el primer lugar de su categoría gracias a un impresionante registro de 2h50.29.



Su última participación en un maratón fue el año pasado precisamente en Boston, carrera donde con 61 años consiguió nuevamente ganar, no en la general, sino que en su categoría, gracias a un espectacular tiempo de 3h04.00.

Date

2020-05-06

Category

Competencias, Noticias

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